Apr 23

No sé si son más difíciles los pasos hacia la puerta o los que desde la nueva puerta nos llevan al nuevo lugar. Sacar las cosas de la caja o el momento en que se metieron. Decir adiós a caras que igual expresan o no. Decir hola a caras de esperar más que de expresar. Los bolis, los papeles. Uno a uno, que no tenemos prisa.
Y cuando pasan los minutos y el espacio comienza a amoldarse como contenedor de un alguien nuevo más… las ausencias, los ausentes, se hacen de pronto evidentes. Lo que has olvidado traer. Lo que has querido olvidar. Lo que se pudo y lo que no.
De todas esas cuentas de menos y demás, en el fondo, quizá porque a su edad los cambios son más permanentes que las permanencias mismas, JR, por causa de un azar tecnológico carente de toda malicia, echó de menos su música.

Nov 24
De poco sirve el andar acompasado, o del brazo, si a la vuelta de la esquina se suelta lo enlazado y el frío recubre de escarcha lo intermedio, lo vuelve resbaloso, y frustra los intentos de reenganche, porque el frío, y no el tiempo, es el que no perdona.
De poco sirve alzar los cuellos forrados, intentando que cubran lo expuesto, pues es nuestra cabeza, que falla menos de lo que le suponemos, la que se vence, reconociendo la culpa, y mostrando al frío la carne para que éste, y no nosotros, haga justicia en la piel.
De poco sirve correr, buscar cobijo, si los espejos que nos reciben en los corredores altos de las casas sólo devuelven la sombra borrosa de un contorno que parece nuestro, pero que el vaho, porque el frío, desdibuja y emborrona, como queriendo decirnos algo, como acusándonos de algo.
De poco sirve huir del frío, porque somos, cuando estamos solos, seres mismos hechos de frío.

Sólo la compañía, tú, vosotros, los demás, enciende el aceite que perfuma, ilumina, pero sobre todo calienta, el salón de suelo frío en el que duermen nuestros corazones.

Frente al frío, la gente. Frente a la soledad, vosotros.
Contra el mal, la hormiga atómica.

Y yo.

Sed buenos.

Nov 11
F

Fotos que vuelan de las páginas a una boca que trastoca lo que fue para crear un es que difiere tan notablemente… que cuando es leído desmerece y hace evocar, por una vez, mi voz y no mis letras.
Frases que entresurgen del espesor de la pereza, que no es esta vez falta de deseo si no de talento, pues no es deseo sino talento lo que falta cuando la cabeza retoma viejos achaques y ataca auyando con la pica en ristre. Duele, claro.
Fuerzas que alcanzan si se mira al suelo, pero que Flaquean cuando la vista escruta lo venidero. Porque sólo es miércoles, pero será octubre en algún momento.
Fé… en saber, alguna vez, que es lo que pretendo.
Fuera aire, adentro… sólo tierra.
Fotos. Frases. Fuerzas que Flaquean. Fé. Fuera. Fieras que se aburren y se Frotan con la reja.

Oct 16

Esta noche las flores han venido a mi ventana. Lo sé porque aunque poco, pues el cristal no es muy dado a aprehender mensajes de aroma, algo de perfume a rosas me ha rozado al abrir, ya de mañana.
Lástima que ellas, suaves, delicadas, hayan optado por golpear con lo más blando, y no con lo duro del filo, pues no está la cosa para dejar fuera la belleza, cuando es ella la que viene a buscarnos de madrugada.

Moraleja: mejor llamar la atención con las espinas.

Corolario: por muy grande que sea el cuaderno no me cabrán dentro todas las palabras. Tampoco es que sea necesario. Así que mira, a vueltas con las plumas.

Estoy aquí. Bien quietecito, para oír las llamadas.

Sed buenos.

Sep 24
Anda uno a la gresca con la cómoda, cuando por el flanco derecho se percata de que los cajones del sinfonier están deglutiendo el ajuar de boda. Ikea 2, sábanas bajeras 0. Entonces, perdida la batalla en el dormitorio, corres a socorrer a otros con más opciones de victoria. Pero oye, nada. La nevera (se conoce que para estas lides la gama blanca juega como local) se las apaña, a base de perseverancia, para romper todos y cada uno de los pitorritos del culo del flan Danone. Y eso sí que no. Porque yo, aun reconociendo las virtudes del método inverso, soy un señor, y los flanes me los como con el caramelo por encima. Abrase visto. Dicho lo cual, la emprendo a tirones con los imanes. A tomar por culo Marge Simpson. ¡Sufre, gigante lacado de heladas resonancias (aunque visto así… resonar… no sé yo)!. No obstante mi perfidia el mamotreto ni se inmuta, y de vistazo general desecho enciscarme con la lavadora, que a saber cómo se las gasta. Finto, amago y bordón. Vamos, que a correr por el pasillo. Con una mirada al perchero me olvido de coger chaqueta, está la cosa para las preces. Salto, rodeo, abro y me doy al aire. Escaleras abajo. La calle. Libre al fin. Pudiendo hablar con la gente, que me saluda al pasar, porque, aunque tenga la casa en guerra… lo mío siempre ha sido dar la cara.

Sed buenos.

Aug 25
En un cajón que llevo atado justo entre las dos orejas llevo un mantel anudado en las cuatro esquinas con cuatro nudos como los que mantenían la calva de Juanito a salvo de la intemperie. Y en medio de la tela paquetes mal doblados de viandas que me llevo de camino. Por no entrar en detalles, diré que son cuentos que no caben en un libro, ganas de saltar a la playa con los pies por dentro de la ventana, frases cortas que se quedan a alargar nuestro suplicio y un destornillador por si las cosas se ponen feas. Nada de comida. Y todo comestible. Tragable. Aunque luego vengan las arcadas.

Gritarme no basta.

Jul 27
Que como es de lunes el comenzar, opino que no merece la descortesía ni la gravedad anteriores. Así que retiro el envite porque aunque llevo pares, no hay dos tetas iguales.
Y así me espero al juego, que de toda la vida se me ha dado bien.
Porque a ver si nos vamos a andar con gilipolleces a estas alturas de la partida. Que yo con las veinte en copas me apaño a la que me entre la sota de bastos. Que como decía Cirilo, puta en ventana, mala mañana.
Y es que es por la mañana cuando arrancan de nuevo las mentiras, pero con eso de que el sol limpia, fija y acojona, pierden la carrera con las ilusiones, y por eso parecemos mejores. Atrás queda la noche, que ahora nos dura tan poco. Los insultos, los temores.
Saca el sable, espolea al caballo, mira la semana a la cara y dice… a por ellos, que son pocos y cobardes.
Y ya está, porque así lo digo.

Tirar palante, e ir pagando los recibos de la luz.

Vamos, que no tenemos todo el día.

Jun 23
Sale un sol de justicia que hace arder los secos matojos de la infamia. Y las llamas que lamen los cortos tallos bailan compases extraños, y murmullan por lo bajo una melodía cansada, de siempre.
Es el canto de los fuegos, de las hogueras nocuturnas. Es muerte de la miseria. El incendio, el final de la desgracia.
Y de la tierra abrasada nacerán, cuando el agua de lluvia bañe las motas germinales traidas por los vientos, los nuevos brotes verdes, amarillos, y rojos, de la vuelta a la vida, de la esperanza encendida.
Y saldrá un sol de justicia que reconocerá las almas de sus fieles, y horneará con sus rayos el brillo de las hojas incipientes.
Por donde quiera.

Es verano.

Jun 1
Lo malo de las lágrimas de noche es que por evitar regar la almohada y ahogarnos en la marisma de sus pliegues, cazamos con la lengua todo lo que corra rostro abajo.
Peor es aún, si cabe, si tenemos en cuenta que su sabor salado nos quita el hambre de medianoche, pero nos deja a cambio un gusto a soledad y tristeza que no alimenta, sólo invita a seguir llorando, aunque sea mañana.

Lo siento. Sigo con lo mismo.

May 29
Soy el hombre del sueño, y de mi puño cerrado nace el hilo de polvo que se destrenza de camino a la tierra.
Soy la bolsa de misterios, y esferas oscuras y turbias se agitan y entrechocan en mi lecho.
Soy la pregunta de la esencia, y la respuesta que obtengo nunca alcanza a satinar todas mis formas.
Soy el témpano y el escombro, construyendo un palacio con charcos de sombra en las almenas.
Soy un párrafo perdido, una mentira inconexa.

Soy el ángel caído.
Soy la espera. La promesa.

Soy la lógica, tras treinta años de borrachera.
Soy un centro con sospechosas tendencias de periferia.

Soy yo, tomando las palabras por bandera.

Buenos días. No merece la pena.

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