Oct 16

Esta noche las flores han venido a mi ventana. Lo sé porque aunque poco, pues el cristal no es muy dado a aprehender mensajes de aroma, algo de perfume a rosas me ha rozado al abrir, ya de mañana.
Lástima que ellas, suaves, delicadas, hayan optado por golpear con lo más blando, y no con lo duro del filo, pues no está la cosa para dejar fuera la belleza, cuando es ella la que viene a buscarnos de madrugada.

Moraleja: mejor llamar la atención con las espinas.

Corolario: por muy grande que sea el cuaderno no me cabrán dentro todas las palabras. Tampoco es que sea necesario. Así que mira, a vueltas con las plumas.

Estoy aquí. Bien quietecito, para oír las llamadas.

Sed buenos.

Oct 11

Entrada ésta que borraré cuando las cosas se pongan serias.

Pero mientras maqueto, pongo, edito, subo, bajo… aquí lo dejo.

Bienvenidos.