Sed buenos.
También menciona este amigo mío, proverbial fuente hoy de sabiduría, que el heavy español, como fan y no como estilo de música, es leído per sé. Y habla inglés. Porque para entender las letras de los Blind Guardian tan necesaria es la lengua de Byron como un tal J.R.R.
No es, sin embargo, revelación pasmosa alguna. Porque al heavy le bastan cuatro cómics (y los Kiss tienen, en pro de una más suave adapctación) y dos muñecos para ser catalogado de friky. Y claro, los frikys, de suyo, se han leído más de diez libros.
La cosa quedaría ahí (bueno, ahí, porque yo empuño un teclado y no una espada bastarda a dos manos, que si no, iban caer testas de indocumentados…), porque es verano y mi lengua gusta de catar aguas saladas y no salir mucho, porque el moreno, como bien decía Josefina, es de paletos y villanos, y por el contrario una tez blanca, nívea, no hace sino atestiguar lo noble y elevado. Bueno, en virtud he de decir que esto Josefina lo decía con pompa y en la corte. Otras cosas le decía, como sabrá quien me conozca (o a Wyoming, la gracia es suya), al tambor de granaderos.
Que me pierdo. La cosa quedaría ahí, y ahí (es decir, en ningún sitio) iba a quedarse, de no ser por estos dos sucesos.
Dice risueño, alegre,casi orgulloso,el simpático novio de mi prima, que nunca se ha leído un libro en su vida. Angelito. Lo decapitaba antes de terminar la nefandez. Que no quiero yo entrar en miserias personales, pero hijo, no lo digas. Que quedas mal. Y el día que mi colega llegue a ministro te deporta para gambia sin pasar por la salida.
Eso una.
Otra.
Articulito de El País (cosas veraces, que dia, veredes, Sancho). Que viene a decir que el 14% de los españolitos entre 18 y 24 años dedican media jornada a rascarse salva sea la parte con la mano derecha, y la otra media con la izquierda, por aquello de la paridad. Dice de nuevo este ilustrado amigo mío, estrella invitada hoy sin duda, que es porque los padres les dejan. Ni estudio ni trabajo, guapa. Léase.
Pues oye. Se me enciende la sangre. Porque luego dicen que digo. Si vivimos en un país rebosante de ineptos, necios, faltos, zoquetes y turbios, médiese. O dénos a todos los que pasemos el examen, billete y estancia gratis en Tombuctú hasta que se sanee la cosa.
Luego… lo que pasa. La LOGSE tiene su parte de pastel puesto en la humilde servilleta (toma epíteto), pero no sé yo si toda. Mi mamá me echa que en cara que yo siempre le eche en cara, a los padres, la culpa. Y eso que le digo: ¡si a ti te salió perfecto!. Pero no sé yo tanto, ni nada, de esto. TICE, Padres, Josephus, Lázaro Carreter y Gloria Fuertes (-Ahí va la loca de los versos, dicen,la que nunca hace nada).
Porque cuando voy y digo eso de “como le decía Josefina al tambor de granaderos” no se ríe nadie. Los de siempre porque ya se lo saben, los nuevos… porque no tienen ni idea. Porque profesoras de infantil (ole, esos funcionarios) no saben cuándo se descubrió américa. Porque el metro se llena de Crepúsculos, Hombres que amaban a las mujeres (todo con tapa negra y colores rojos. Si hasta han reditado en semajante formato a los vampiros de la Rice) y el siempre necesario plantel de Zafones, Catedrales, Manuscritos y, que no falte, Gordon y el Follet. Porque, con perdón del señor Ockham, ya está bien de explicaciones sencillas. Porque tiramos las metonimias por la ventana. Porque nos vamos, poquito a poquito, renglón a renglón, a tomar por culo.
Lo dicho. Napoleón sable en mano, y la caballería rusticana. Y a desmadejar ineptos.
Buenas noches.