Soy el hombre del sueño, y de mi puño cerrado nace el hilo de polvo que se destrenza de camino a la tierra.
Soy la bolsa de misterios, y esferas oscuras y turbias se agitan y entrechocan en mi lecho.
Soy la pregunta de la esencia, y la respuesta que obtengo nunca alcanza a satinar todas mis formas.
Soy el témpano y el escombro, construyendo un palacio con charcos de sombra en las almenas.
Soy un párrafo perdido, una mentira inconexa.
Soy la bolsa de misterios, y esferas oscuras y turbias se agitan y entrechocan en mi lecho.
Soy la pregunta de la esencia, y la respuesta que obtengo nunca alcanza a satinar todas mis formas.
Soy el témpano y el escombro, construyendo un palacio con charcos de sombra en las almenas.
Soy un párrafo perdido, una mentira inconexa.
Soy el ángel caído.
Soy la espera. La promesa.
Soy la lógica, tras treinta años de borrachera.
Soy un centro con sospechosas tendencias de periferia.
Soy yo, tomando las palabras por bandera.
Buenos días. No merece la pena.