Gomina
Uno ha nacido donde ha nacido. Y eso complica mucho las cosas. Por mucho que racionalice, ha aprendido de sus padres las cosas que ellos le enseñaron, y otras (muchas más) que no queriendo enseñarle le mostraron por el cómo eran resultó lección suficiente. Y contra eso hay poco que hacer en el fondo. Porque por mucho que nos empeñemos, algo queda. Posos.
Por eso… por eso la repulsa es doble. Porque a uno se le atraganta el churro en lo social, cuando anda de moje en el café de las 8. Porque claro. Los implicados en el último escándalo político (véase Boadilla) son… como son. Y no se me confunda nadie, oiga. Que a mí, del PP como si son del PCE (Dios lo tenga en su gloria… uy no, Dios no, que estos…). Lo que me pone la sangre en ebullición, lo que me hacen hablar con palabras aprehendidas desde niño, lo que me despiertan la repulsa… Es la pinta. Porque siempre tienen la misma.
Me salen las imágenes de archivo en arcadas (los churros, que no son especialmente digestivos). En llegando, que decía la tía Vitoria, a una boda. Rayas en los trajes, gomina como para asfaltar la Vía Apia, los rizos de rapel por el cogote. El porte. La rubia al lado pintada como una puerta y vestida como un paso de semana santa, aunque con las medidas adpatadas a la fornicación en Vía Pecunaria, véase a veinte uñas y olé. El paso de saberse por encima de todos los demás pobrecitos. Dueños del mundo. Con el culo bien limpio de frotarse el perineo con nuestros tristes billetes de cinco reconvertidos (prensados, porque somos las uvas de su fino) en unos grandes y morados que para comprar no van muy allá, pero para limpiar excesos van como polla al culo. Uy perdón.
Y no sé qué hacer. Porque cuando estos nuevos caigan, otros vendrán, porque para mi desgracia, y la de todos, nunca se ponen suficiente gomina como para que les caiga la cabeza al suelo. Ay Robespierre, lo que se te echa de menos.
Para acabar de limpiar el mal sabor dejado en esta mala lengua mía, usaré la saliva de otras palabras, que sin ser paridas por mí, son mías. Tuyas. De todos. Sea.
“Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.
Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.
Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.
Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.
Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal. Letra de Algo personal - Serrat Y Sabina - sitiodeletras.com
Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.
Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.”
Sea.
Larga y mala. Mi lengua.