Hoy me he despertado ars magica con los no tan lejanos pitidos del despertador de mi madre. El suyo suena antes de que arranque la melodía de Pocoyó en mi movil… Durante esos minutos me he asombrado de lo despabilado que estaba. Tanto, que en algún momento he empezado a preocuparme por el tiempo que tardaba en sonar mi alarma. A lo mejor no estaba puesta, a lo mejor mi madre piensa que hoy ya no entro pronto y no me despierta, a lo mejor… Pocoyó suena por fin… y yo arriba al bote.
Sin saber por qué me doy prisa en la ducha, veo las noticias mientras desayuno… voy como muy sobrado, sin rastros del sueño que me convierte en personaje de una peli de George A. Romero cada mañana.
El metro llega completamente vacío, es el extra de las 7 a.m. que sale de laguna, y voy leyendo un librito de cuentos que me compré por 3,50 hace unos meses. Y cuando llego al aula de la EMT (7.30 a.m.) me encuentro de puta madre, porque… HOY ACABO CON LOS CURSOS MAÑANEROS DE LOS COJONES. Mañana, primera referencia: Access, 11:45. Mucho más civilizado.
Y ayer…
A pesar de los gambazos (más de los habituales), y de la tensión de arrancar… lo que pasó, lo que sentí, explica por qué nunca me cansaré de subir a escenarios. La complicidad ahí arriba, la que sigue cuando llegamos a la barra solos y comentamos la jugada… Miguel y yo.
Y vosotros, los que siempre venís (la Dama, Monsieur, Begoña, Almudena, Ana, Marisa, Lucía, Andrés…) y los que me sorprendéis apareciendo (Vir, que no me sorprende que venga, sino que esté, Belenuka, qué placer verte, Gema y Raúl…)
Por nosotros, por vosotros, ayer, Ningún Tonto. Una veredita alegre…
P.D.- Ya me ha llegado noticia de un cd en blanco. Si a alguno más le pasa, que me lo comunique, que no es una gracia con lo del nombre.