Mar 12
Fin de semana extraño. Hombre extraño. Intentando mantener la compostura, bailando de lado con las olas, pensando que nadie, sólo el mar, sabe cúan empapado quedas. Secándome rápido para no dar pistas. Tarde, el resfriado me delata. Sentimientos equívocos, rastreros, en un deja vú de llegada a casa tres horas más tarde. Luego, como siempre, hechos que se entrecruzan y que paren conclusiones tan lejanas de lo acaecido como veraces. Pero no me hagan caso. Estoy muy, muy cansado. Es más, olviden siquiera que lo han leído. Al fin y al cabo, quién no ha tenido momentos malos.